Supermercados y mayoristas registran caídas reales y confirman un mes contractivo
El consumo masivo volvió a debilitarse en septiembre: supermercados y mayoristas mostraron retrocesos reales, con hogares cada vez más dependientes del financiamiento y un deterioro más profundo en comercios de cercanía.

El INDEC confirmó que el consumo masivo volvió a mostrar señales de debilitamiento en septiembre, con caídas tanto en supermercados como en autoservicios mayoristas. En el canal minorista, las ventas a precios constantes descendieron 0,8% interanual y 0,2% mensual, mientras que la tendencia-ciclo retrocedió 0,4%, señalando un deterioro más marcado hacia el final del trimestre.
A pesar de que el acumulado enero–septiembre aún exhibe un crecimiento real de 2,7% frente al mismo período de 2024, la desaceleración de los últimos meses comenzó a erosionar ese avance y anticipa un cierre de año más débil para el consumo masivo.
En valores corrientes, las ventas en supermercados alcanzaron $1,96 billones, con un incremento nominal de 23,8%, impulsado mayormente por la variación de precios. Entre los rubros, se destacaron "Indumentaria, calzado y textiles para el hogar" con una suba del 53,4%, "Carnes" con 45,2%, y "Alimentos preparados y rotisería" con 35,2%, mientras que "Almacén", el rubro de mayor peso (28,1% del total), creció 24,2%. Las compras con tarjeta de crédito concentraron el 44,1% del total, seguidas por débito (26,4%) y efectivo (16,2%). Los "otros medios de pago" —billeteras, QR, vales— fueron el segmento más dinámico, con un crecimiento nominal de 53,2%, aunque sobre una base aún menor. Regionalmente, Catamarca, Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego encabezaron las subas nominales, mientras que la Ciudad de Buenos Aires mostró una dinámica más moderada.
El deterioro fue mucho más profundo en los autoservicios mayoristas, donde las ventas reales cayeron 13,1% interanual y 5,2% mensual, consolidando un retroceso acumulado de 7,4% en los primeros nueve meses del año. A precios corrientes, las ventas sumaron $287.852 millones, apenas 7,9% más que un año atrás, lo que revela un fuerte ajuste en cantidades. Entre los rubros con subas nominales se destacaron "Carnes" (+29,9%), "Panadería" (+15,6%), "Bebidas" (+13,3%) y "Almacén" (+12,4%), mientras que "Electrónicos y artículos para el hogar" mostró una caída pronunciada de –18,7%. En términos de medios de pago, las operaciones mediante "otros medios" crecieron 62,5%, alcanzando el 32,9% del total, mientras que débito y efectivo retrocedieron 21,2% y 6,8%, respectivamente.

El comportamiento geográfico evidenció brechas importantes: las ventas nominales cayeron 11,4% en la Ciudad de Buenos Aires, pero crecieron en los 24 partidos del conurbano (+2,2%) y en el resto del país (+13,1%), confirmando una reconfiguración del mapa del consumo.
En conjunto, los datos muestran un consumo que pierde dinamismo en los segmentos de mayor volumen, con hogares más dependientes del financiamiento y con un deterioro más profundo en los comercios de cercanía. La recuperación del poder adquisitivo, la estabilidad de precios y la mejora del crédito minorista serán determinantes para revertir esta tendencia en los próximos meses y evitar que la debilidad en el consumo masivo se traslade con mayor fuerza a la actividad económica general.
