La inflación interanual vuelve a subir en noviembre y expone los límites del proceso desinflacionario
La inflación de noviembre marcó un punto de inflexión al interrumpir 18 meses de desaceleración interanual, con precios regulados y atrasos tarifarios que vuelven a presionar la nominalidad.

La inflación de noviembre se ubicó en 2,5%, según el INDEC, y mostró una aceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto a octubre. Más allá del dato mensual, el registro dejó una señal relevante: la inflación interanual trepó a 31,4%, marcando el primer aumento interanual tras 18 meses consecutivos de descenso.
Si bien la suba es acotada, corta una dinámica que había sido uno de los principales logros macroeconómicos del año y vuelve a poner el foco en los factores que aún presionan sobre la nominalidad.
Variaciones interanuales del nivel general del IPC. Total nacional. Noviembre de 2025

Fuente: INDEC. Dirección Nacional de Estadística de Precios. Dirección de Índices de Precios de Consumo.
El repunte estuvo explicado principalmente por los precios regulados, que aumentaron 2,9% en el mes y volvieron a ubicarse por encima del índice general. La división con mayor incidencia fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,4%), seguida por Transporte (3%), en un contexto de ajustes tarifarios promedio del 3,8% en luz y gas y subas cercanas al 10% en colectivos del AMBA. En contraste, los estacionales mostraron una variación moderada (0,4%), mientras que el IPC núcleo avanzó 2,6%, reflejando que la desaceleración de la inflación subyacente continúa, aunque a un ritmo más lento.
El dato de noviembre también reavivó el debate sobre los precios atrasados. Consultoras privadas estiman que la llamada "inflación reprimida" ronda los 4,2 puntos porcentuales, con los mayores desfasajes concentrados en servicios públicos, transporte, combustibles y telecomunicaciones, donde los atrasos acumulados se ubican entre 20% y 40%. Durante el período electoral, el Gobierno postergó ajustes exigidos por el FMI, lo que permitió sostener la desinflación en el corto plazo, pero dejó pendientes correcciones que comienzan a reflejarse en los índices.
Hacia adelante, el escenario combina menor inflación mensual esperada con riesgos al alza en la interanual si se acelera la recomposición tarifaria.
El último REM del BCRA proyecta 2,1% para diciembre y una desaceleración gradual hacia niveles de 1,5% mensual en el primer cuatrimestre de 2026.
Para las empresas, noviembre deja una señal clara: el proceso de desinflación continúa, pero entra en una etapa más exigente, donde la coordinación entre política fiscal, tarifas y subsidios será clave para evitar que los ajustes pendientes erosionen la previsibilidad de costos y precios.
